El discurso científico es de tipo designativo-informativo: selecciona un fenómeno sobre el que elabora una información  rigurosa y metódica.
            El discurso técnico tiene un carácter prescriptito-informativo.
            Los elementos básicos del lenguaje científico-técnico son:
            – Una base lingüística culta en que se insertan tecnicismos y códigos propios de las ciencias.
            – Objetividad: ajustarse a los hechos sin admitir valoraciones subjetivas.
            – Universalidad
            – Verificabilidad
            A continuación relacionamos el contexto y el texto en la exposición y la argumentación. En lo que se refiere al texto, señalaremos el contenido conceptual y el uso de la lengua en ambas modalidades.
            Con respecto al contexto las relaciones que pueden establecerse son las siguientes:
EXPOSICIÓN
ARGUMENTACIÓN
EMISOR
Conoce el tema. Organiza el
discurso. Aparece o no según el tipo de texto. Se adapta al receptor.
Conoce las reacciones del
receptor para adaptarse a él. Se adapta a su nivel y registro lingüístico.
RECEPTOR
Interés por el tema y por su
aprendizaje.
Atento para refutar los
razonamientos del emisor. Preparado en las estrategias argumentativas.
INTENCIÓN
Es la de aumentar los
conocimientos del receptor sobre un tema determinado.
Convencer al auditorio con
razonamientos que apoyen su tesis.
LUGAR
Pueden ser ámbitos culturales,
académicos y escolares.
Pueden ser ámbitos culturales,
parlamentarios, académicos y escolares.
TIEMPO
Comunicación inmediata en la
exposición oral y diferida en la escrita.
Comunicación y recepción
inmediata en la argumentación oral y diferida en la escrita.
            Como
mencionábamos, en lo referente al texto
en la exposición y la argumentación, primero exponemos el contenido conceptual:
EXPOSICIÓN
ARGUMENTACIÓN
PLANIFICACIÓN
Determinar el enfoque global
del tema. Búsqueda de información y elaboración de fichas. Esbozo del guion
que va a seguirse.
Delimitar el tema. Prever las
reacciones del auditorio. Dominio del tema. Preparación y selección de los
razonamientos.
ORGANIZACIÓN
Distribución del contenido en
párrafos. Conectar las ideas entre sí. Jerarquizar las ideas principales y
secundarias.
Reconocer las estructuras
expositivas: problema/solución; causa/efecto; comparación; descripción;
secuencia temporal.
Coherencia con la intención
comunicativa.
Se basa en premisas y
conclusiones.
Se puede estructurar
generalmente de dos formas: tesis/razonamientos/conclusión,
razonamientos/tesis/conclusión. El razonamiento se puede distribuir en
párrafos que se organizan mediante los nexos, cuya misión es señalar los
cambios de contenido.
            Y
a continuación, lo referente al uso de la lengua:
EXPOSICIÓN
ARGUMENTACIÓN
Plano morfológico: uso
predominante del presente de indicativo
Plano morfológico: abundancia
de nombres abstractos dependiendo de la naturaleza del tema. Utilización del
subjuntivo y el condicional, que alternan con el indicativo.
Plano sintáctico: densidad
sintáctica. Organizadores textuales o conectores (por adición, contraste,
enumeración, ejemplificación, reformulación).
Plano sintáctico: complejidad.
Largos periodos oracionales. Predomina la subordinación: comparación y
condición. Frecuentes incisos aclaratorios (nexos consecutivos).
Plano léxico-semántico:
términos científicos, técnicos, abstractos, específicos de la materia.
Plano léxico-semántico:
términos técnicos propios de la disciplina. Palabras de uso común.
Marcas y variaciones
tipográficas (escrito) o sonoras (oral).
Actitud enunciativa en textos
especializados; actitud exclamativa e interrogativa en textos subjetivos.

 

Por Littera

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *