NARRATIVA DEL SIGLO XIX
NARRATIVA DEL SIGLO XX
ACCIÓN
–        Acciones del protagonista como centro de atención.
–        Objetivos del protagonista: prestigio, dinero,…
–        Medios para obtener los objetivos: individualismo y
competitividad.
–      Visión angustiosa del mundo.
–        El hombre no tiene resuelto el sentido de su vida y lo busca sin éxito.
–        Fragmentación: no hay estructura lineal ni
cronológica en el planteamiento, el nudo y el desenlace.
–        Comienzo abrupto.
–        Relatos que comienzan por el final de la historia.
–        Finales abiertos.
–        Se concentra la importancia en lo ético y existencial.
–        Lo importante no son los hechos, sino los
significados, valores y la evolución interior de los personajes.
–        Tramas paralelas.
PERSONAJES
–        La obra lleva como título el nombre del protagonista.
–        El protagonista suele ser joven y es descrito con todo lujo de detalles.
–        Los personajes pierden importancia individual para
representar conductas arquetípicas de la sociedad actual.
–        Son anti-héroes, seres anónimos, desgraciados,
víctimas de una sociedad absurda.
–        A veces el personaje no es humano. A veces el autor se coloca a sí mismo dentro de la obra.
ESCENARIO
–        Ámbito contemporáneo para dar un marco social de lo que se cuenta.
–        Fondo histórico real para los acontecimientos.
–        Narración lineal y ordenada del tiempo.
–        Espacios místicos, ciudades que no existen en la realidad, pero que son reflejo de un país o región.
–        El ámbito social puede ocupar un primer lugar, si la
obra cuestiona la estructura y valores sociales.
–        Descripción fragmentaria de ambientes significativos para la acción.
–        Descripciones que sugieren estados de ánimo.
–        El tiempo narrativo se modifica. Son comunes los
flash-back, los saltos temporales.
–        Se da gran importancia al tiempo psicológico o
subjetivo.
NARRADOR
– Narrador omnisciente: alguien
externo a los hechos que los puede mostrar con detalles (muy importante la corriente del Realismo del siglo XIX).
– Muestra solo algún punto de vista narrativo.
– Las narraciones en primera persona son las presentadas por un narrador ficticio; el autor se oculta detrás de otro narrador, el cual cuenta los hechos como si los hubiera vivido. Tiene tres variantes: la primera persona central (en la que el personaje narra con sus propias palabras), la primera persona periférica (en la que un personaje secundario narra) y el “monólogo interior” (cuando narra la primera persona y se limita a expresar las idas y venidas de su pensamiento)
– Las narraciones en tercera persona se dan cuando el autor o narrador queda fuera del plano de los acontecimientos. Tiene dos variantes: la tercera persona omnisciente (el autor se refiere a cada personaje en tercera persona y puede describir lo que varios personajes oyen, ven y piensan, también los acontecimientos donde no hay ningún personaje presente) y la tercera persona limitada (el autor se refiere solo a lo que puede ser visto, oído y pensado por un solo personaje).
LECTOR
– Se comporta como un espectador pasivo, como el que contempla un espectáculo del cual no forma parte.
– Actitud más activa y participativa.
– “Lector-cómplice” porque al leer debe colaborar con el narrador, tiene que estar atento a las pistas que este le proporciona.
LENGUAJE
–        Lenguaje utilitario, sin ambigüedades o simbolismos,
denotativo.
–        El lenguaje está de acuerdo con el espíritu científico, que era solo un medio para la descripción.
–        Énfasis en el lenguaje: busca su poder de sugerencia, su valor expresivo.
–        Lenguaje connotativo: semejante al poético.
–        Se asocian el sonido y el ritmo, reforzando la
comunicación de los contenidos.
–        El escritor mezcla distintos niveles de lenguajes, usando el lenguaje culto para relatar una escena vulgar.

 

Por Littera

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