–        A Irene le gustan las películas que tienen un final feliz.
–        A los seres humanos no nos gusta estar gobernados por fantasmas.
–        ¿A quién has visto que se contente con un solo crimen?
–        Acércame algo con que pueda limpiar esta mancha.
–        Acércate a esa estatua porque se oye un ruido dentro.
–        Al llegar por la noche al hotel, encontró rotas sus maletas.
–        Alrededor de las ocho, fueron divisados unos círculos de los que salió disparado hacia el cielo un chorro de luz que se expandió hasta formar una campana luminosa.
–        Antes de cruzar, mira a los dos lados de la calle.
–        Antes de salir se puso un gorro.
–        Antonio Machado nació en Sevilla, aunque su vida y su obra se identifican sentimentalmente con Castilla.
–        Aquel hombre tragó saliva tan fuerte que incluso se oyó.
–        Aún no ha escrito el discurso, así que tendrá que improvisar.
–        Aunque les cueste mucho, harán el viaje a pie.
–        Aunque los hombres eran fornidos y estaban atentos a lo que hacían, no siempre conseguían evitar que la piedra cayera por completo de lado.
–        Buscó los informes y vio que habían desaparecido.
–        Cállate un rato y déjame oír la película.
–        Cierra la puerta para que no haya corriente.
–        Come más dulces de los que debe.
–        Comer fruta es bueno para la salud.
–        Creo que deberías ir en avión porque es más rápido.
–        Creo que ese tipo nos ha reconocido.
–        Cualquier excusa es buena para leer un rato.
–        Cuando comenzó la guerra ellos estaban viviendo en Londres.
–        Cuando descargue el coche, me iré.
–        Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
–        Cuando estoy fuera de casa, echo de menos a mi familia.
–        Cuando hace calor, los perfiles metálicos de las vías del ferrocarril se dilatan y su longitud aumenta.
–        Dame más agua que tengo sed.
–        ¿De quién es la nota que guardas en el bolsillo?
–        Debemos anotar los fallos y analizar cuál ha sido la causa de cada uno.
–        Deseo que me cuentes todo lo que ha ocurrido en la ciudad desde que me marché.
–        Dicen que hay que ser viejo para ser sabio.
–        Dígale a mi vecina que espere un momento hasta que yo acabe lo que estoy haciendo.
–        Dijo que no podía viajar en agosto.
–        Dormía al bebé acunándolo en sus brazos.
–        El abuelo amasó una fortuna jugando en la ruleta del casino.
–        El administrador recortó gastos para ajustarse al presupuesto.
–        El camión avanzaba por las calles dando tumbos.
–        El día que elijas vamos al campo.
–        El extraño objeto fue visto por quienes estaban en el bosque.
–        El hombre balbuceó durante unos instantes cuando me dirigí a él, pero por fin comenzó a hablar para responderme.
–        El juez ha resuelto que esto es un fraude.
–        El montañero consiguió llegar a la cima.
–        El muchacho se había educado en la granja que la familia tenía en la montaña.
–        El país se enfrenta a la bancarrota, a salir de la Unión Europea y a hundirse en el subdesarrollo.
–        El periodista valora los acontecimientos y explica las circunstancias en que estos se han producido.
–        El programa que te gusta ha cambiado de horario.
–        El público gritaba y aplaudía durante la representación.
–        El sol sale por el este y se pone por el oeste.
–        El vecino del que te hablé ha salido en la tele.
–        En el teatro romano se usaban máquinas para mover objetos.
–         En el debate se conceden cinco minutos a cada ponente para que exponga su punto de vista y después el moderador formula una pregunta a cada uno.
–        En este país, el que resiste triunfa.
–        Es escandalosa la facilidad con la que se difunden bulos.
–        Es necesario respetar los márgenes cuando se escribe.
–        Esa obra ha sido escrita por un autor que tiene mucho talento.
–        Esas marcas no aportan ningún estudio científico que las avale.
–        Está muy ocupado, así que no podrá recibirnos.
–        Estaba dispuesto a escuchar cualquier consejo que viniera de ella.
–        Estoy convencido de que nos traerá un buen regalo.
–        Explícame por qué te gusta esa novela.
–        García Lorca recorrió España con el grupo de teatro “La Barraca”, formado por actores universitarios.
–        Gracias al tratamiento médico que sigue ahora está mejorando poco a poco.
–        Ha corrido mucho para llegar a tiempo.
–        Habiendo fracasado en todos los oficios, decidí hacerme periodista.
–        Hablaré con los estudiantes que hemos seleccionado.
–        Hace muy mal tiempo, así que me quedaré en casa.
–        Hasta el siglo XIX, en que se inventó el maquillaje, los actores se ponían en la cara productos que contenían plomo, por lo que muchos murieron envenenados.
–        Hay que utilizar una buena letra que pueda leerse sin dificultad.
–        Haz de tu vida algo que puedas contar mañana.
–        He cortado las mangas de la camisa porque eran demasiado grandes.
–        Hizo lo que pudo para aclarar el malentendido.
–        Hoy es el primer día que he podido concentrarme para volver a escribir.
–        Huyendo, se quedo dormida junto a un arroyo.
–        ¿Insinúas que miento?
–        Intentó con todas sus fuerzas salvar a su familia, pero no lo consiguió.
–        Interrumpió su charla bruscamente cuando nos empujaron de pronto hacia delante.
–        Jamás tienes una cosa hasta que la das.
–        La conversación ha hecho que cambies de actitud.
–        La equis es una víbora muy venenosa que debe su nombre al dibujo que tiene en el lomo.
–        La finca no es tan grande como la que tiene su tío.
–        La gente salía para verlos partir.
–        La idea de las penas del infierno que inquietaban la imaginación de los seres humanos en la Edad Media, les empujaban a ponerse bajo el amparo de una iglesia, donando sus bienes y pidiendo a cambio una oración para después de su muerte.
–        La mesa en que yo trabajo está junto a una ventana.
–        La mujer en cuya casa cayó el proyectil ha puesto una denuncia.
–        La persona a la que encargaron el trabajo tiene fama de ser muy competente.
–        La puerta se abrió antes de que llegásemos.
–        La semana que viene voy a la boda a la que me han invitado.
–        Las hendiduras hacían crujir las gélidas paredes.
–        Las listas de admitidos se publicaron ayer.
–        Las materias primas son las sustancias que se extraen directamente de la naturaleza.
–        Las plantas se secaron a pesar de que las regaba a menudo.
–        Le escribió una carta a su amigo contándole el fracaso amoroso que había sufrido.
–        Le expliqué el lugar donde estaba el tesoro.
–        Le han solicitado que envíe rápidamente fotocopias de los documentos.
–        Le pareció necesario hacerse caballero andante e irse por el mundo con su caballo a buscar aventuras.
–        Les bastó con escuchar el apellido.
–        Les pedí que me hicieran de vigilantes.
–        Llamé al fontanero porque había reventado una cañería.
–        Lleva más de un mes sin llover.
–        Lo bueno del pasado es que siempre queda atrás.
–        Lo peor fue que la población empezó a quemar las casas.
–        Lo que puede ser afirmado sin pruebas, puede ser descartado sin pruebas.
–        Lo que te enfermó te sana y te da salud.
–        Los científicos procuran comprender el mundo desde la experiencia.
–        Los contertulios se entretenían contando relatos fantásticos, cuyos protagonistas eran tan reales como los que contaban sus historias.
–        Los egipcios entrenaban mandriles para que sirvieran las mesas.
–        Los jíbaros tenían la costumbre de reducir la cabeza de los enemigos porque creían que proporcionaban buena suerte a quienes los venció.
–        Los que estaban en la cola del autobús estaban leyendo el periódico.
–        Luis es quien cocina en casa.
–        María no sabe hacer arreglos en la ropa.
–        Marta salió a la terraza a recoger la ropa.
–        Me alegro de que vengas a verme en primavera.
–        Me apetece viajar a La India.
–        Me da pena cuando veo que los árboles se han secado.
–        Me detuve y me arrodillé como si estuviera sacándome una piedra que se me hubiera metido en la sandalia.
–        Me dijo que tenía hambre.
–        Me imagino que habrá una parada de taxis en la estación.
–        Me marché sin saber a dónde dirigirme.
–        Me pone nervioso que des golpes en la mesa.
–        Me preguntó si me gustaba el fútbol.
–        Me resultó imposible permanecer más tiempo en esa casa.
–        Me tienes que decir con qué has hecho este guiso.
–        Mientras hay vida hay esperanza.
–        Mientras otros países se desbarataban, ellos se fortalecían.
–        Mientras se secaba las lágrimas con un pañuelo decía que no estaba llorando.
–        Muerto el perro, se acabó la rabia.
–        Nadie me va a decir dónde está mi carpeta.
–        Necesitamos magia para sobrevivir.
–        No dude en llamarnos para obtener más información.
–        No entiendo por qué has hecho esa tontería.
–        No hay plazo que no llegue ni deuda que no se pague.
–        No me acostumbro a tu forma de mirarme.
–        No me importa que se lo digas.
–        No parece fácil cambiar el nombre de un grupo.
–        No sabes el lío en que nos metió.
–        No sé lo que busco.
–        No sé si ir a la ceremonia de la boda.
–        No te imaginas qué daño ha hecho.
–        Nos aconsejó que anduviéramos con cuidado por la nieve.
–        Nunca es tarde si la dicha es buena.
–        Nunca me explicó las razones por las que abandonó el país.
–      Nunca sabremos cuáles fueron las últimas palabras de Einstein porque las dijo en alemán y la enfermera que lo atendía no comprendía este idioma.
–        Nunca sé si las cosas que me explica son reales o si son pura invención.
–        Parece que no queda dinero.
–        Pasé tranquilamente a su lado y me dirigí a la esquina del edificio.
–        Perdió el bolso mientras paseaba por el parque.
–        Pidió disculpas por si su discurso había resultado demasiado casero.
–        Pinté la pared pero la mancha de humedad volvió a salir.
–        ¿Por qué la gente se fía siempre de un hombre que lleva traje y corbata?
–        Preguntó si jugaría este sábado en el equipo.
–        Puedes utilizar mi coche siempre que lo conduzcas con cuidado.
–        ¿Queréis decirme dónde vais con esa ropa?
–        Quien no te conozca que te compre.
–        Quien siembra vientos recoge tempestades.
–        Quiero escuchar la canción que ha ganado el festival.
–        Resultó herido y se arrastró hacia una casa cercana donde fue atendido por dos mujeres.
–        ¿Sabéis dónde vive Lidia?
–        Saben mucho, pero no lo demuestran.
–        Sé cómo cazar los moscardones sin hacerles daño.
–        Se debe parar cuando el semáforo está en rojo.
–        Se despidió diciéndome que quería que nos reencontráramos pronto.
–        Se dice que va a cambiar el tiempo.
–        Se dio cuenta muy tarde de que se había dejado las llaves.
–        Se durmió viendo la película.
–        Se ha hecho el valiente apostando demasiado dinero.
–        Se ha hecho tarde para ir al cine.
–        Se habló de diversos asuntos.
–        Se le notó que estaba enojado, pero se contuvo.
–        Se levantó, dejó la costura que traía entre manos y se puso a mirarnos.
–        Se lo comenté, pero no me hizo caso.
–        Se prohíbe a los usuarios cruzar las vías.
–        Serían las cuatro cuando llegaron.
–        Si bajas, no olvides llevarte la bolsa de basura.
–        Si cada cual se ocupara de los suyo, el mundo daría sus vueltas más aprisa.
–        Si descansas estarás más relajado.
–        Si financia con nosotros le obsequiamos con un accesorio de nuestro catálogo.
–        Si le dijiste que había sido yo, vendrá.
–        Si los hechos se contradicen entre sí, algunos de ellos no son hechos.
–        Si quieres conocer el futuro, estudia el pasado.
–        Si se pone el oído en tierra se oye un rumor siniestro.
–        Sintió el ruido, alzó los ojos y nos vio.
–        Su obligación es recoger la mesa.
–        Sube a tu cuarto y lee un rato.
–        Subimos por la colina sin encontrarnos con nadie hasta que vimos el castillo.
–        Tardó cuatro años en obtener una cátedra.
–        ¿Te apetece venir a la playa?
–        Tengo ganas de disfrutar de unas largas vacaciones.
–        Todos íbamos sucios y estábamos fatigados cuando llegamos.
–        Tú lavas los platos y yo friego el suelo.
–        Tumbados en la cama, sus cuerpos se cubrieron de sudor.
–        Un hombre que no sabe a dónde va, no tiene miedo de perderse.
–        Un niño ni estima ni desprecia el pueblo donde vive, no lo percibe ni como grandioso ni como miserable.
–        Uno de los principales deberes de la docencia consiste en transmitir información verídica y contrastada a los estudiantes, hechos y conceptos sin manipular y sólidamente establecidos y que permitan el desarrollo de una mente racional y reflexiva en el alumnado.
–        Vagué por calles que no había visto nunca.
–        Vive aquí desde que era un niño.
–        Volveremos al pueblo en que nos conocimos.
–        Voy a la tienda de la esquina a comprar tomates.
–        Ya han encontrado el arma con la que cometieron el crimen.
–        Ya han llegado los invitados, así que date prisa.
–        Yo no haré lo que me ordenas.
–        Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo.

 

Por Littera

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